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Hacía tiempo que no hacía una boda en invierno. Normalmente mi temporada de bodas termina en noviembre y no empieza hasta marzo, pero este año he podido compartir el día de Laura y Vie en febrero. Su boda fue muy muy elegante. Laura se cambió en su casa, mientras que Vie lo hacía en el Hotel S’Agaró, a pie de playa y rodeado de calas preciosas. Tanto la ceremonia como el convite también se celebró en el mismo hotel. Ellos, una pareja increíble, que cuidó cada detalle de su gran día y que disfrutó muchísimo con sus amigos y familiares. Y vosotros, ¿sois más de verano o de invierno?


Venue: S’Agaró Hotel

 

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